la empresa

Hydroport tiene su sede en la Primera Bajada el mar de la localidad de Puerto
Pirámides, en la maravillosa Península Valdés.
Con una trayectoria de más de 30 años dedicándonos al avistaje de fauna marina
en la zona, somos una empresa pionera en esta actividad.
Nuestro mayor interés es la interpretación del ecosistema marino y el absoluto
compromiso con la naturaleza.

historia

“Yo soy del agua”, dice. Mariano Van Gelderen fue rugbier, estudió Sociología y vendió papel, pero el destino -aunque los datos menos metafísicos apuntan a su tío y la yerba mate Burrito- lo trajo de San Isidro a Puerto Pirámides. Allí comenzó, en los setentas, con una actividad que sigue fascinando y dejando sin aliento a todo el mundo: el avistaje de ballenas en Península Valdés.

Corría el año 1970 y su tío le ofreció trabajo vendiendo yerba mate en la Patagonia. Cuenta que aceptó encantado y que hizo base en Trelew, donde los muchachos del rugby de la zona lo “capturaron” y a los dos días de llegar lo invitaron a una playita “acá nomás”. Una distancia que en la cabeza de un porteño difícilmente encajaba en los 160 kilómetros de ripio que separan a esa ciudad de Puerto Pirámides. “Realmente fue una aventura magnífica”, recuerda. “El agua le llegaba a uno al cogote y miraba para abajo y se veía los pies… descubrí un mundo nuevo”.

Muy pronto Mariano conocería a Eugenio Cora, dueño de un almacén de ramos generales, quien le comentaría que por esos días unos americanos estaban estudiando a las ballenas. “Y yo veo que hay elefantes marinos, ballenas,
pingüinos, lobos marinos”, dice Van Gelderen, “y empecé a pensar, ‘¿qué hace la gente en Buenos Aires que no conoce esto?’”.

Ya había comenzado a llevar gente a pescar a la lobería durante el verano, cuando en 1972 realiza el primer vuelo en helicóptero junto a Jacques Cousteau. El objetivo era individualizar ballenas en el Golfo Nuevo, aunque sólo lograron divisar algunas nadando con rapidez o afincadas en el San José.
Sería al año siguiente que encontraría las primeras madres con cría establecidas en el Golfo Nuevo, y comenzaría –ahora sí– a llevar de a dos o tres turistas en un pequeño bote.

Rafael Benegas

Así empezaba la historia de Hydrosport, la primera empresa dedicada al avistaje de ballenas y los paseos náuticos en Península Valdés, que Mariano Van Gelderen refundaría en los noventas con Rafael Benegas.
Juntos hasta hoy, siguen demostrando que conjugar el profundo respeto por el medio ambiente y las bellezas naturales con la actividad comercial, no sólo es posible… se trata también de su trabajo cotidiano.

 

 

 

 

nuestra flota

Nanaia es un crucero oceánico con capacidad para 54 pasajeros, considerada
por muchos expertos como la mejor para el avistaje. Por su distribución en tres niveles brinda una cómoda distribución y su visión de 360º permite la contemplación plena del espectáculo brindado por las ballenas.

Idable es una embarcación con capacidad para 20 pasajeros. Esta es nuestra
lancha científica, por el equipamiento que lleva a bordo. Cuenta con un Hydrofono
conectado a un sistema de parlantes en superficie que nos permite escuchar a las ballenas.

Para más información, escríbanos a contacto@hydrosport.com.ar o llame al (54) 02965-495065

formulario de consultas y contacto